
La ansiedad no distingue entre cristianos y no cristianos. Todos, en algún momento, hemos sentido ese peso en el pecho, esa mente que no deja de dar vueltas. La buena noticia es que Dios no nos pide que finjamos estar bien — nos invita a acercarnos a Él precisamente en esos momentos.
Aquí hay 5 versículos que puedes guardar en tu corazón para esos días difíciles:
- Filipenses 4:6-7
“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones.” - Salmo 34:4
“Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores.” - Isaías 41:10
“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo.” - Mateo 6:34
“Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán.” - 1 Pedro 5:7
“Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”
La próxima vez que sientas que la ansiedad te abruma, no la enfrentes solo. Lleva ese peso a Dios en oración, y permite que Su paz —esa que no siempre tiene explicación lógica— guarde tu corazón.
Deja un comentario